Aparatología

Que pasará con el mercado en el futuro

¿Qué depara el mercado en 2024?

El futuro del mercado es incierto, pero existen dos gráficos que pueden brindarnos una aproximación bastante precisa del escenario más probable. Antes de analizarlos, es importante destacar las dificultades que enfrentan los gobiernos en relación al gasto. Muchos analistas olvidan que los gobiernos y bancos centrales se han sumergido en un sistema de gasto insostenible. Este hecho se refleja claramente en el primer gráfico que muestra el déficit fiscal de diversas naciones.

Gasto excesivo e inflación

Observamos que ningún gobierno vive dentro de sus posibilidades y todos necesitan endeudarse cada vez más para mantenerse a flote. Los países se han convertido en lo que conocemos como “empresas zombi”, entidades que solo sobreviven gracias a la financiación que reciben. Esta situación genera dos consecuencias: el gasto deficitario se vuelve obligatorio y altamente inflacionario.

El gasto deficitario es inevitable, ya que ningún gobierno se atreverá a recortar el gasto. Además, este tipo de gasto provoca que el ciudadano se empobrezca cada día más. Si observamos el gasto de los gobiernos como porcentaje del PIB, vemos que esta tendencia no deja de crecer. Esto nos lleva a pensar que, sin importar los reajustes en la política monetaria de los bancos centrales, mientras los gobiernos sigan gastando de esta manera, la economía seguirá enfrentando problemas.

Por otro lado, la deuda bien utilizada puede tener sentido, ya que cuando produce crecimiento, nos permite avanzar más rápido en términos de inversión y negocios. Sin embargo, el problema surge cuando esa deuda ya no genera más crecimiento, y en lugar de crecer, se genera un déficit cada vez más profundo.

La creciente deuda

En Estados Unidos, por ejemplo, agregan un billón de dólares en deuda cada trimestre, una cifra completamente insostenible. Esto se refleja en el segundo gráfico, donde podemos ver cómo la deuda federal estadounidense sigue disparándose mientras que el PIB se mantiene plano.

Estados Unidos no es el único país que enfrenta esta situación. En Europa, los gobiernos también deben gastar más dinero, pero sus ingresos se mantienen por debajo del nivel de gasto. Esto significa que cada vez recibiremos peores servicios y pagaremos más impuestos por ellos.

Preparándonos para el futuro

Ante esta situación, es importante tener un plan económico y financiero para cuidar de nosotros mismos y nuestros seres queridos. El Estado no se hará cargo de nosotros, simplemente nos dará migajas y nos hará creer que actúan en beneficio de todos los ciudadanos.

Es fundamental entender que los telediarios y las noticias de la televisión son instrumentos de propaganda diseñados para contar mentiras. No nos dirán la realidad de la situación en la que nos encontramos ni quiénes son los responsables.

A nivel personal, es difícil hacer mucho para luchar contra esta situación, pero al menos podemos tener una visión egoísta y mirar por nosotros mismos y nuestros intereses. Esto implica tener un plan económico y financiero sólido.

Por cierto, aprovecho para comentarte que XTV ha lanzado un nuevo informe que analiza los eventos que pueden afectar los mercados en 2024. Es muy interesante y está disponible de forma gratuita.

La importancia de la liquidez global

Otro factor relevante para predecir la dirección del mercado es la liquidez global. Esta determina el impulso o la retención del precio de los activos. Cuando la política monetaria es expansiva, hay más liquidez en los mercados y el precio de los activos aumenta.

El gráfico de la liquidez global muestra que estamos ingresando nuevamente en un escenario de flexibilización cuantitativa, donde se bajan los tipos de interés y se retoma el estímulo. Es importante destacar que la Reserva Federal de Estados Unidos ha estado rescatando los mercados desde marzo de 2023.

Un mercado volátil pero con tendencia alcista

En resumen, el mercado en 2024 tiene el potencial de ser altamente volátil, pero con una tendencia general ascendente a largo plazo. Esto se debe, en parte, a las elecciones en Estados Unidos en noviembre, donde se hará todo lo posible para evitar que Donald Trump sea reelegido. La Reserva Federal y otros bancos centrales intentarán mantener a Wall Street en una tendencia alcista para que los demócratas puedan presumir de una buena salud económica.

El gasto fiscal se disparará para seguir comprando votos, lo que probablemente genere repuntes en la inflación. Los bancos centrales se verán forzados a elegir entre una deflación masiva o una inflación más elevada y prolongada. En la historia, ningún gobierno con la capacidad de imprimir dinero ha preferido la deflación a la inflación.

En definitiva, el futuro económico está marcado por una pérdida constante de poder adquisitivo debido a un sistema insostenible. A menos que se resetee el sistema, como se debería haber hecho en 2008 y más recientemente en marzo de 2023, cuando comenzaron a surgir problemas en los principales bancos del mundo, la situación seguirá siendo complicada.

En cualquier caso, mientras dure esta situación, nosotros nos adaptaremos y aprovecharemos las oportunidades que se presenten. Mantengámonos informados y preparados para lo que está por venir.

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